Me pregunto qué habría pasado con los 3 mil españoles que Pablo Neruda se llevó a Chile en el Winnipeg cuando la guerra civil española, si el Estado Chileno los hubiese rechazado por no tener visa. Claro, aún siendo que no la necesitaban por existir un tratado bilateral. ¿Habrían tenido que volver a España para ser asesinados por sus propios compatriotas? Es probable que hubiesen pedido asilo en algún otro país “sudaka”, no?

Es lo que está haciendo España ahora con los ciudadanos chilenos que vienen a España, sin visa, como lo estipulan los tratados bilaterales existentes entre ambas naciones.

Es genial, cómo no, la frase de Gabo al respecto: “Cuando voy a la casa de mi madre, no necesito pedir permiso”.

En fin, que estoy hasta los cojones.

Chile portesta ante la UE

La mayoría de los españoles que desembarcaron del Winnipeg permanecieron en Chile. Años más tarde sus descendientes también llegarían desde Europa a Chile para reunirse con sus familiares y construir sus vidas en América.